
La muerte de mi hermano Santiago fue como si un huracán hubiese azotado las ventanas de mi alma, golpeándolas con fuerza brutal y sin sentido, depedazando nuevamente parte de mi vida...hoy sólo quedan reminiscencias de aquellos tiempos de niños, de los últimos días que estuve con él, y que por esas cosas de la vida que llevamos, en que el tiempo es escaso y damos tan pocos minutos de él para con aquellos que amamos...no supe aprovechar en toda su intensidad...¿Ah!, si hubiera sabido que esa sería la última vez que estariamos juntos y que podriamos compartir nuestros recuerdos y nuestros sueños del futuro!...había tantos proyectos para su vejez...¡Qué aciago es el destino!...Cuando nos despedimos esa fria mañana de Julio me dijo: volveré...y su abrazo fue triste y me fui pensando por qué estaba triste, quizas sabía que no volvería?...cuántas preguntas sin respuesta....sólo queda el recuerdo y la soledad...
Hoy agregaré a mis pensamientos un bello poema escrito por mi sobrino Felipe Cristóbal por la partida de su padre...mi hermano...

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home